Historia como país independiente hasta nuestros dias:
Guerra con Chile
En 1879, Chile declaró la guerra al Perú, que intervino en un problema de impuestos entre Bolivia y Chile a razón de un Tratado Secreto de Mutua Defensa. Esta declaratoria de guerra, devino en lo que hoy se conoce como Guerra del Pacífico y que se desarrolló entre 1879 y 1883. La Guerra del Pacífico se desarrolló en varias etapas, correspondiendo la primera a la campaña naval y que culmina el 8 de octubre de ese año con el combate naval de Angamos, en donde se inmoló el almirante AP Miguel Grau Seminario, héroe máximo de la Marina de Guerra del Perú.
Luego de vencer a la escuadra peruana, Chile da inicio a la campaña terrestre de la guerra. Esta comenzó con el desembarco de Pisagua y se desarrolló durante cuatro largos años, hasta que se dió la batalla de Huamachuco, tras lo cual el presidente títere Miguel Iglesias firmó el Tratado de Ancón que puso fin a las hostilidades, a pesar de la resistencia en la Sierra peruana comandada por Andrés Avelino Cáceres, el denominado Brujo de los Andes. Una de las batallas más recordadas es la Batalla de Arica.
Período de Reconstrucción Nacional y siglo XX
Tras la guerra, se inició un período de "Reconstrucción Nacional" que, aunque de relativa calma, no conoció la reactivación económica ni la paz política hasta 1895 con la presidencia de Nicolás de Piérola, gobierno durante el cual se materializó una política pluto-aristocrática con una clases alta y media que vivían acomodadamente y un pueblo llano con diversas carencias, frente a las cuales reclamaron, principalmente ante las malas condiciones laborales.
La asunción de Augusto B. Leguía concluyó la serie de gobiernos aristocráticos. Leguía permaneció en el poder durante once años con una política paternalista hacia los indígenas, la creación de una momentánea bonanza, la manipulación del orden jurídico y la amedrentación de la oposición. Este período, conocido como el Oncenio, terminó en 1930 con el popular golpe de estado de Luis Miguel Sánchez Cerro, que inició un período de gobiernos militares y de irrupción de movimientos populares -como el APRA- en el escenario político. Al final de este tercer militarismo se sucedieron presidentes democráticos interrumpidos primero por el Ochenio de Manuel Odría y un breve golpe militar para continuar con la sucesión presidencial.
Gradualmente, durante los años 60 la crisis política se hizo patente, lo que provocó la Revolución de las Fuerzas Armadas, al comando del general Juan Velasco Alvarado con un mensaje antimperialista, especialmente anti-estadounidense, y antioligarca. Se instauró pues un régimen de corte estatista que impulsó varias y profundas reformas de diversos resultados que, globalmente y a largo plazo, tuvieron un impacto principalmente negativo en la economía nacional.
Hacia fines de los 70, el gobierno militar con todas las reformas producidas, se encontraba frente al descalabro económico, aún pese a que se había dado un cambio de mando en la cúpula militar y que la presidencia había sido asumida por el General Francisco Morales Bermúdez en el año de 1975. A pesar de ésto, se dio el fin de la Revolución y se retorno a la democracia. Se redactó entonces una nueva constitución mediante una Asamblea Constituyente en 1979 y se convocó a elecciones en 1980.
Conflicto armado interno
La década del 80 significó para la sociedad peruana el inicio de una larga crisis producida por la inestabilidad económica y por la dictadura ejercida por todas las instituciones de la sociedad civil.Estas agresiones del estado, motivaron la aparición de los grupos subversivos de inspiración comunista que pretendían instaurar una sociedad justa, que respetara la dignidad del ser humano: [el Partido Comunista del Perú] y el MRTA. El estado peruano respondió a la guerrilla, desatando un genocidio contra la población civil: las Fuerzas Armadas y las Fuerzas Policiales,al amparo del "estado de emergencia",asesinaron a más de 30.000 individuos: basándose en una simple sospecha,o porque resultaban incómodos para el gobierno, o simplemente para disuadir a la población civil para que no se atrevieran a apoyar a la guerrilla,los comandos militares y los policiales, bajo las órdenes del Gobierno Central, desaparecían estudiantes, campesinos,mujeres:torturaban a los detenidos para sacarles información, les arrancaban los ojos,y así los obligaban a caminar, les amputaban los dedos de la mano de uno en uno, y por último los asesinaban; luego quemaban sus cadáveres, o los enterraban vivos en fosas comunes, bajo la protección que les daba el "estado de emergencia" o "toque de queda".Si algún militar o policía era acusado de estos genocidios,su caso era ventilado en tribunales militares,que, haciendo espíritu de cuerpo, los exculpaban. Esto, hasta fines de la década de los '90.
La crisis entró en su fase más crítica a finales de la década de los '80, durante el primer gobierno de Alan García: el Perú entró en una fuerte crisis económica,debido al descontrol del gasto fiscal (dólares MUC cedidos a los allegados al gobierno), y la consiguiente hiperinflación, que llegó a un máximo de 7.649 % en 1990.
Alberto Fujimori asumió el poder en 1990, y continuó regentando esta política genocida desatada por el estado peruano. Dirigió un comando militar llamado "Grupo Colina", cuya misión era asesinar selectivamente a todos aquellos individuos que por sus ideas o por su accionar político, resultaran incómodos al estado peruano. Los detenidos por las fuerzas del orden, eran torturados en los cuarteles y comisarías, y luego eran quemados sus cadáveres, para desaparecer el "cuerpo del delito". El estado no permitía la injerencia de ninguna autoridad civil en los calabozos de los cuarteles, de las comisarías, las bases militares, y demás centros de tortura y ajusticiamiento extra-judicial. El estado peruano contaba con el apoyo de todos los medios de prensa,que sus genocidios, los atribuía a la guerrilla. Por último, el estado peruano dictó un decreto de amnistía, amnistiando exclusivamente a todos aquellos efectivos militares o policiales inculpados o encarcelados por actos de genocidio.
El 5 de abril de 1992, el presidente Alberto Fujimori disolvió el Congreso de la República del Perú justificándose en la falta de voluntad política del mismo, desatando la crisis constitucional. Consecuentemente se inició la recuperación económica mediante una drástica política de shock económico. El estado aplicó el terrorismo de estado, asesinando a los periodistas opositores (caso de "El Diario") y contando con el apoyo de los medios de comunicación para ocultar sus crímenes o atribuírselos a la guerrilla, y se logró asesinar a los dirigentes populares opositores, lo que redujo notablemente las protestas populares. Se produjo paralelamente un proceso de corrupción del Estado vía el entonces Jefe del Servicio de Inteligencia Nacional, Vladimiro Montesinos. Fujimori logra ser reelegido en 1995 inicia varias importantes mejoras macroeconómicas y sociales, aunque no consigue solucionar la larga recesión económica que afectaba al país.
Fujimori volvió a postularse a la presidencia en las cuestionadas elecciones del 2000 y aunque según los observadores internacionales, figuró como ajustado ganador, la aparición de un vídeo que dejó al descubierto la corrupción sistemática y el creciente descontento popular precipitaron el final de su mandato, cuando Fujimori renunció a la Presidencia desde el Japón durante una gira oficial. El Congreso eligió como Presidente interino al entonces congresista Valentín Paniagua, quien llevó a cabo las elecciones del 2001. Resultó vencedor Alejandro Toledo Manrique, quien inició una campaña internacional para extraditar a Fujimori. Sin embargo, Toledo se caracterizó por una continuación y profundización del modelo económico en vigencia, y pese a lograr un claro crecimiento macroeconómico, mejoraron poco las diferencias sociales.Además, continuó administrando la política de impunidad del estado peruano para con los militares y policías genocidas.
Toledo, tras atravesar bajísimas tasas de popularidad debido a las denuncias por nepotismo, fue sucedido por el ex-presidente Alan García Pérez en 2006. Alan García, a pesar que en sus propuestas en campaña criticaba el gobierno de Toledo, ha continuado con la política económica del gobierno anterior, logrando baja inflación, un crecimiento notable de las exportaciones y del producto nacional y un incremento de las reservas internacionales sobre los 20 mil millones de dólares.No obstante,el estado peruano le perdonó a García todos sus genocidios, como por ejemplo, la masacre de cerca de 300 presos políticos encerrados e indefensos en los penales, en Junio de 1986, y genocidios como los de Cayara, donde los militares bajo sus órdenes, asesinaron a más de cincuenta campesinos en sus chacras, en presencia de sus menores hijos; también le perdonó el haber vendido los aviones mirage y el estar comprometido en el caso Zanatti.
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